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La cueva de Collovina es una de las grutas más conocidas, si no la más, de las que tenemos en el pueblu de San Roque del Acebal; esta es una zona kárstica con gran abundancia de cavernas, debido a la composición del terreno.
Las cuevas kársticas se forman en macizos calcáreos (calizas, dolomías) por disolución de la roca encajante.

El agua filtrada por las fracturas y el pH ácido que adquiere va disolviendo la roca lentamente, en un proceso que puede durar millones de años.
Este proceso también crea formaciones rocosas como estalactitas y estalagmitas, son las delgadas formaciones de piedra calcárea que cuelgan del techo. El agua que se filtra se vuelve un mineral blanco llamado calcita; al secarse el agua va acumulando el mineral, luego se forma la estalactita en un proceso muy lento, ya que viene a crecer unos 0,5 cm por siglo.
A su vez pueden originarse formaciones en el suelo que toman forma cónica producto del lento goteo, a estas formaciones se las denomina estalagmitas.
En épocas prehistóricas servían para dar cobijo a animales y seres humanos, en esta cueva no hay restos conocidos de vida primitiva, si acaso hay algún vestigio de vida actual en forma de pinturas recordatorias del paso de algún rapaz por esta gruta.
A la cueva se puede acceder por La Somada, dirección Cagalín, este lugar ya no es la preciosa laguna creada al aflorar a la superficie las aguas subterráneas del rio Cagalín, antes de volver a su curso por cauces bajo tierra y desembocar en el mar, ahora hay un depósito de aguas para suministro del campo de golf de la Cuesta Cué y de algunos pueblos vecinos, también de barrios de San Roque.
A la derecha del camino de Cagalín, hay un prau, al fondo de este se ve un pequeño bosque donde está la entrada a la cueva; elprau por el que se accede, está cercado con hilo de pastor eléctrico, si alguien utiliza esta entrada, se debe de asegurar de no dañar el hilo. Hay otro camino por el barriu del Cuetu pero suele estar muy tomado por matorrales.
La entrada es bastante amplia, con suficiente altura para caminar erguido durante 150 metros más o menos

Al principio el suelo está lleno de piedras sueltas, hay que caminar con precaución porque es fácil dar un traspiés y rodar por el suelo, luego nos encontramos con un piso arenoso, arena arrastrada por el agua de las crecidas, este recorrido es casi recto con algún pequeño recodo, no hay muchas estalactitas ni formaciones raras, |
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Aal final de este tramo ya hay varias galerías cortas y sin salida, solo fijándose bien se puede encontrar una oquedad disimulada entre las formaciones calcáreas, aquí podemos decir que acaba el primer tramo.

Este hueco es justo para que pase una persona, el paso es corto de solo un par de metros, luego ya podemos incorporarnos y caminar de pie, ahora estamos en una zona más interesante con figuras de piedra en bóveda y paredes, caminamos unos metros y vemos una enorme columna, muy ancha pero baja, algún día lejano estuvo pegada al techo, ahora se puede echar una persona entre la columna y la bóveda.

Esta piedra parece ser el libro de visitas de la cueva, marcada por nombres y fechas, algunas de hace unas cuantas décadas, seguimos y se hace la galería más angosta, muy baja aunque ancha, por lo tanto no queda otra, cuerpo a tierra (más bien arena) y a reptar, la altura de la bóveda puede ser en algún tramo de 40 cm, poco a poco se va elevando, enseguida nos podemos poner de pie.

Ahora con el techo bastante alto caminamos con la galería haciendo zigzag y llegamos a la sala principal, dominada por una columna mucho más impresionante que la anteriormente citada, menos ancha quizás pero con una gran altura, formada gota a gota durante millones de años, haciendo cálculos 1 gota por minuto, 3600 a la hora, 3 millones al año, 3 billones cada mil años…

El techo de esta sala es igualmente bonito, jalonado de estalactitas muchas formando un solo cono, otras combinadas formando velos de piedra.
Por la derecha según entramos a esta estancia subimos a otra sala, bastante grande, pero no tan majestuosa. Esta última es muy humeda, toda la cueva lo es, pero aquí parece llover a goterones.
Para llegar al final podríamos haber tardado 20 minutos, sin parar, puede haber 400 metros desde la entrada a la sala de la columna, estos valores de tiempo y distancia dentro de una cueva, son muy subjetivos, pero valen de referencia.
En fin es una cueva muy interesante y guapa, merece mucho la pena conocerla
Además no se precisa ni equipo ni conocimientos especiales de espeleología.
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