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Historia del concejo de Llanes 1 |
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98000-88000 a. de C.
Durante sus excavaciones en la cueva de la Riera (Posada), el conde de la Vega del Sella encontró una serie de instrumentos achelenses —bifaces, hendidores, raedera y lascas— que se habían deslizado desde el exterior. También encontró un bifaz del paleolítico inferior en Balmori (Barro). |
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88000 - 33000 a. de C.
El musteriense cantábrico (paleolítico medio) está representado en el concejo por los indicios de la cueva de Samoreli (Rales) y los que hallara el conde de la Vega del Sella en la cueva de Arnero (Posada). |
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26000-22000 a. de C.
La facies cultural del auriñaciense aparece en la cueva Cueto de la Mina (Posada) descubierta en 1914 por el conde de la Vega del Sella, investigada hasta nuestros días y la que mejor recoge la secuencia del paleolítico superior y epipaleolítico, de corta ocupación y relacionada, como el nombre indica, con el mineral de hierro del nivel de habitación; proporcionó punzones de hueso y azagayas de marfil de mamut. También auriñacienses son los yacimientos de las cuevas de Trescalabres (Posada), Bricia, la Riera (Barro), Arnero y Quintanal descubierta por Alcalde del Río en 1908 y con confusos grabados digitales de un bisonte, otro cuadrúpedo, y lineales estudiados por González Morales y Márquez Uría.
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22000-18000 a. de C.
El cueto de la Mina es, también, el mejor exponente del perigordiense superior o gravetiense (paleolítico superior). |
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18000-15000 a. de C.
Se han investigado niveles del solutrense (paleolítico superior) en cueto de la Mina —colgantes en hueso y en incisivos de ciervo, puntas romboidales, de muesca y de laurel (solutrense medio y superior)—, Trescalabres —puntas de hoja de laurel y puntas de muesca (solutrense superior)—, Bricia, Fonfría (Barro), Balmori, la Riera —restos de homo sapiens sapiens—, Quintanal (Balmori) y las Coberizas. |
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15000-9000 a. de C.
Con el magdaleniense, el arte rupestre del paleolítico superior alcanza su esplendor. En el concejo de Llanes, las representaciones —cuevas de Samoreli, cueto de la Mina, la Riera, Balmori (circulares, puntuaciones, laciforme), Tebellín, la Herrería (parrillas y puntuaciones), Covarón— se circunscriben por lo general a grabados y signos, algunos coloreados, lineales o complejos. En la cueva de las Coberizas, se localizó una figura grabada de un posible ciervo. La cueva de Trescalabres, en el arqueológicamente rico conjunto calizo de la Llera, ofrece un santuario interior, descubierto (1987) por el grupo espeléólógico Hades, con pinturas animales en separadas hornacinas: cabeza de bóvido cornamentada, trazos ocres, bóvido completo de color rojo asociado a una vulva y signos aislados. Particularmente singulares son los materiales de cueto de la Mina —huesos decorados, azagayas, varillas, alisadores—, destacando tres bastones perforados, uno con profundas incisiones, otro con estilizadas cabezas de cabra y, el último, con dos peces afrontados. En la Riera aparecieron azagayas con grabados lineales. Balmori brindó la figura grabada de un ciervo recubierto de trazos verticales — fragmento de omóplato— y la de un toro —caparazón de tortuga—. Quintanal, Juan de Corvera (Porciles), Bricia y Fonfría poseen, así mismo, materiales magdalenienses. |
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9000 - 7500 a. de C.
El epipaleolítico, más concretamente el aziliense, puede rastrearse en cueto de la Mina, Bricia, Balmori, Coberizas y la Riera. |
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7000-4000 a. de C.
El asturiense es una facies cultural del epipaleolítico bautizada así por el conde de la Vega del Sella tras analizar los materiales que encontró en la cueva del Penicial (Nueva). Aparece cerca de la costa, en cuevas y abrigos del concejo, rodeado de grandes acumulaciones cementadas de conchas de moluscos y crustáceos, restos de mamíferos —caballos, bóvidos, ciervos, cabras, jabalíes, liebres, nutrias— y restos, industriales (concheros).
Un útil singular es el pico asturiense, guijarro ovalado, alargado y aplanado que, tras una talla de sus bordes y conservando el talón inferior, adopta forma subtriangular; servía para mariscar extrayendo lapas, bígaros y mejillones. No faltan anzuelos y bastones perforados. Los choppers, toscas raederas y lascas de sencillo retoque demuestran una vuelta a tradiciones industriales anteriores al paleolítico superior.
Yacimientos asturienses son los de cueto de la Mina, Trescalabres, Bricia, Fonfría, Balmori, la Riera, Amero, la Cámara (Meré), abrigo de Torreveidiego (el Mazuco), la Llongar (Balmori), abrigo del Alloru (Balmori), Quintanal, Coberizas, Colomba (Cardoso), Juan de Corvera, cueva del Bufón de Vidiago y Covacho de uartementero (la Portilla). Se documenta, así mismo, una presencia asturiense ocasional en la sierra plana de la Borbolla. |
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4000-2000 a. de C.
La aparición de cerámica en cuevas con concheros —la Peña (Purón), la Llana (Andrín), la Cuevona (Pendueles)— señala la llegada de nuevos tiempos y el inicio, lento y contradictorio proceso, de la neolitización.
La sierra plana de la Borbolla, muy rica en monumentos funerarios megalíticos cuya excavación y estudio se comenzó en los años veinte, ha suministrado hasta el momento cincuenta y seis túmulos relacionados con los materiales de cuarcita y sílex —choppers, raspadores, muescas, denticulados, microlitos geométricos, puntas de flecha, hojas de sílex con lustre de cereal que demuestran su uso para la siega de especies domésticas, picos asturienses, piedras de moler, hachas pulimentadas— encontrados en superficie (III milenio, neolítico final-calcolítico antiguo). Aunque no hay restos de habitación, la Borbolla, además de necrópolis y cazadero, debió ser una de las primeras zonas de cultivo y, por tanto, de neolitización, del oriente asturiano. Otros yacimientos similares del concejo se ubican en los llanos de Santana, los Carriles, Hontoria y Nueva.
En Samoreli, Piñeres (Pría) y Balmori se hallaron hachas pulimentadas. |
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Peña Tu, monumento funerario, está en la cara N. de un gran bloque de piedra caliza que sobresale en la parte occidental de la sierra plana de la Borbolla, cerca de Puertas de Vidiago.
Sus más antiguos grabados —instrumento metálico— y más recientes pinturas,, fueron estudiados, en 1914, por Hernández-Pacheco, Cabré Aguiló y el conde de la Vega del Sella. El conjunto de las representaciones, de unos 4 m. de longitud por 1,30 m. de altura, se compone de un ídolo —deidad o importante difunto— grabado y sobrepintado en rojo —forma rectangular cerrada en arco, líneas rectas y radiales circundando, diadema o penacho alrededor de la cabeza, faz esquematizada con grandes ojos redondos y nariz, especie de túnica talar dividida por siete líneas horizontales— que los lugareños denominan cabeza del gentil. Al lado aparece, grabado y en parte pintado, un puñal o espada corta, símbolo de prestigio del representado. Sólo pintadas hay, además de un signo ancoriforme, seis representaciones muy esquemáticas de personajes en movimiento, cinco posiblemente femeninas —brazos separados y piernas abiertas— y una masculina llevando una especie de cayado —brazos y piernas extendidos y en actitud de saltar—. Bien grupo familiar, bien danza ritual —incluso asociada al Corri-corri y Pericote— parecen ponerse bajo la protección del ídolo.
Una serie de puntos en rojo cierran, junto con restos de otras figuras capriformes del mismo color —quizá los ganados del ídolo—, el extremo izquierdo. Las dataciones más fiables fechan el conjunto en torno al 1500 a. de C.
Desde 1923 es monumento nacional. |
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2000 - 700 a. de C.
Han aparecido hallazgos de cerámica calcolítica, anterior por tanto al bronce antiguo, en las cuevas del Bufón de Vidiago —varios enterramientos humanos—, cueto de la Mina y Bricia.
El bronce antiguo aporta las tres hachas de sección rectangular de Celorio, el cincel de Llanes, el escoplo de Balmori y el punzón de cobre de la cueva del Bufón.
Del bronce pleno quedan cuatro hachas de cobre de las ocho encontradas en Fuente de Frieres (Posada), una pequeña hacha de bronce del abrigo Samoreli, un fragmento de cerámica —vasija carenada— de la cueva de Cuetu Llamazúa (Riocaliente, Rucaliente), cerámicas del abrigo de cueto de la Mina.
El bronce final sólo nos ha dejado hasta ahora un hacha de bronce de talón y dos anillas de Caldueño (Caldueñu). |
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700-19 a. de C.
En cueva Bricia, cueto de la Mina y cueva de la Zurra (Purón), se han recogido fragmentos cerámicos de la edad del hierro.
Los cántabros orgenomescos que poblaban el concejo de Llanes apenas nos han legado castros, con la excepción de uno, hace poco reconocido, en el SO. del concejo. |
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